Mi balance de 2025

Hoy te cuento un poco más sobre mí.

Belinda

12/27/20254 min read

Bueno, pues aquí estamos, con una vuelta más al sol a nuestras espaldas.

Atrás se quedan los sueños del 2025 y entran los nuevos proyectos para este 2026.

Mi idea para esta última entrada del año era escribir un relato relacionado con la Nochevieja, pero se me ha atascado un poco... Demasiado melodrama en mi cabeza y quería escribir algo más dinámico, así que, en este caso voy a hablar de mí. Sí, sé que está la sección "sobre mí", pero bueno, quería enfocarlo de otra manera.

Como ya sabréis, por el blog, mi nombre es Belinda y vivo en Reino Unido. Estudié Turismo y he trabajado muchos años como agente de viajes. Antes de la pandemia, también realicé algunos trabajos vendiendo seguros (spoiler: fue mal porque yo soy muy de defender la sanidad pública y me sentía traicionar mis principios).

También hice trabajos como Asistente Virtual, pero lo dejé al poco tiempo de empezar porque me mudé a Reino Unido y, la verdad, viendo cómo está avanzando la IA, creo que no fue mala idea.

Cuando llegué a Reino Unido, empecé trabajando en una empresa de comida rápida y a las tres semanas me cambié al departamento de atención al cliente de un hotel. Una locura, porque es un departamento en el que la gente, principalmente, se queja y, para colmo, en inglés. Evidentemente que tiene que ser así, pero recién llegada y con mi inglés B2, acostumbrada a hablar en español, pues te puedes imaginar qué locura intentar procesar una conversación completa en un idioma que no es el tuyo y, además, dar una respuesta coherente.

Lo mejor era cuando las personas, nada más escucharme, sabían que no era inglesa e intentaba estafarme diciendo que «según la ley del país me tenéis que dar la mejor habitación del hotel o hablaré con tu manager... bla bla bla bla bla bla».

Recuerdo que fue duro, pero alguna vez también fue muy divertido. Tenía un manager que, cada vez que me daba un premio de los que organizaban en el hotel (el premio era una pegatina, ¿vale?), me gritaba:

—¡Feliz Navidad!

—Emmm, estamos en junio...

—Lo sé, pero es lo único que sé decir en Español.

Si es que no podía ser más majo el hombre.

Aún así, era muy agotador resolver en un idioma en el que aún no me sentía muy cómoda hablando, especialmente cuando me enteré que llegaba un nuevo miembro a la familia y necesitaba dormir más de lo normal.

Cuando nació mi pequeña, decidí que no quería volver y, aunque estuve haciendo otros trabajos, cada vez que uno de los niños se ponía malo, tenía que parar. Una vez estuve 10 días en casa, porque no teníamos con quién dejar a Número Tres (vivimos en una zona muy pequeña y es muy complicado encontrar niñeras aquí), así que pensé que necesitaba hacer un trabajo que pudiera compaginar con ser madre y empecé a ofrecer clases de español a grupos pequeños avisando de que, si Número Tres se enfermaba, la Jefa Madre tenía que cancelar.

Y así, poco a poco, fui empezando a tener alumnos que querían aprender español.

Bueno, y después de contarte mi vida aquí, pensarás, ¿para qué está escribiendo esta mujer todo esto? Buena pregunta, porque a mí también se me estaba escapando el hilo del post.

Pues bien, es fin de año y he querido hacer balance de los proyectos que me propuse a principios de año y que he cumplido. Y, oh, sorpresa, este año sí que tengo proyectos que apuntar a mi lista. ¡Qué emocionada estoy!

Terminar la trilogía de "El Jefe"

Si quieres leer los libros, están disponibles en Amazon, aquí. Al principio, se me mezclaba la historia con otra que venía a mi cabeza y creía que se iba a quedar parada, pero una buena amiga me dio un consejo. Me dijo que preparara la sinopsis de la novela que me venía todo el rato y, después de eso, intentara de nuevo volver a seguir con esta.

Le hice caso y funcionó. Esa novela está aún por escribir, porque es completamente diferente a lo que he escrito hasta ahora, pero poco a poco, va tomando forma.

En cualquier caso, si te pasa, toma nota de este consejo que me dio mi amiga, porque me vino muy bien.

Escribir "El balancín"

La idea de escribir este libro me vino a la cabeza viendo a mi Número Tres jugando en los columpios que hay en una cafetería cerca de nuestra casa. En otoño e invierno, está casi todo vacío y verla cantar "Seesaw" allí sola me dejó marcada. Desde entonces, no paraba de venirme a la cabeza la imagen de un niño solitario en un balancín que cantaba esa canción todo el rato... Y eso acabó en el libro que, si lees, espero que te guste.

Conseguir más alumnos para mis clases.

Como la pequeña se va haciendo grande, me pareció buen momento para empezar a ampliar mi lista de alumnos, así que me cree un perfil en una web de idiomas y, desde entonces no he parado. Esto sí que me tiene muy emocionada porque no me esperaba esa aceptación. Además de que disfruto mucho dando clases.

Leer más.

Esta era una tarea pendiente, porque desde que tengo hijos, hace ya trece años, hay ocasiones en las que leer es un reto, por eso me propuse meterme en un grupo de lectura y forzarme a encontrar un hueco para leer. Es lo mejor que he hecho, porque lo echaba de menos. Sigo sin leer tanto como me gustaría, pero ya es más que lo que leí el año pasado y, eso, es un logro.

Bueno, pues este es mi balance de este año. No eran muchas metas, pero mejor así, porque si no, es imposible cumplir todas y es muy frustrante.

¿Y cuáles son mis metas para este 2026? Pues vamos a ello:

  1. Mantener o aumentar mi ritmo de lectura.

  2. Seguir escribiendo. Terminar, si es posible, el libro que tengo empezado.

  3. Mejorar como profesora de Español como Lenuga Extranjera (eso lo iré viendo con la evolución de mis estudiantes, supongo).

  4. Disfrutar más el tiempo con mis hijos. Que es verdad que, en nuestro día a día, no valoramos lo suficiente.

¿Tú ya tienes pensado tus objetivos para este nuevo año? Pues a por ellos, a disfrutar del camino, que la vida son dos días y ya ha pasado la mitad.